¿Cómo entender la educación virtual?

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Educación virtual

¿Cómo entender la educación virtual?

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Si bien no contamos en México con datos concretos para saber los objetivos alcanzados o las deudas que aún le quedan por cubrir a la educación virtual.

Existen estudios particulares que pueden ser un indicio de lo que se ha alcanzado y de hacia dónde se deben dirigir los esfuerzos para que este tipo de enseñanza; además, de dar cobertura a una cantidad mayor de estudiantes, se afiance en la calidad que ofrece la educación virtual.

Sobre todo a más de 25 años en México la educación virtual se nos presenta como una opción viable para el aprendizaje. Ante la falta de cobertura, sobre todo a nivel superior, la educación virtual constituye una alternativa para jóvenes que desean estudiar una licenciatura.

Asimismo, ante la exigencia del contexto actual de actualizar de forma constante los saberes; esta modalidad educativa se ha convertido en una opción factible para la actualización constante de personas que trabajan y que no cuentan con el tiempo que requiere la permanencia en las aulas.

La comunicación virtual o comunicación mediada por computadora, representa según Taylor (2001) la cuarta generación de tecnología utilizada en el proceso de aprendizaje, y es básicamente la educación por internet, la cual se basa en un conjunto de soportes de funcionamiento electrónico y diversas vías de comunicación, sincrónica o asincrónica, mediante comunicaciones de audio, texto, gráfico, todas ellas concentradas en las llamadas plataformas educativas.

Por lo tanto…

Las plataformas educativas constituyen propuestas culturalmente arbitrarias de lo que agentes sociales (grupos de poder económico o simbólico) consideran debe ser la educación virtual. Sin embargo, cada profesor –o administrador de la plataforma– tiene la posibilidad de utilizar o no las herramientas tecnológicas contenidas en estos espacios virtuales. Es así que en la enseñanza a través de plataformas encontramos concepciones diferentes del proceso de aprendizaje.

Por tanto, se puede indagar si en el diseño de una actividad existen elementos psicológicos como la motivación de los participantes; si las herramientas son utilizadas por el docente para mantener el interés y dar seguimiento a cada alumno. Incluso se puede examinar las concepciones de alumnos y profesores sobre la tecnología digital.

 

Cuatro elementos característicos de la educación virtual

Son diversos los factores que intervienen en un proceso de enseñanza virtual. Sobre todo, factores que van desde:

  • Elementos administrativos (nos referimos a una estructura que dé soporte y que administre cuestiones como atención a los estudiantes, diseñadores, especialistas en cuestiones didáctica, y especialistas en la disciplina, tecnólogos, etc.).
  • Elementos físicos que permitan el acceso a los dispositivos tecnológicos (contar o no con un dispositivo tecnológico, conexión a internet, software, periféricos…).
  • Hasta los elementos psicológicos (como la motivación, interna o externa, de los participantes); habilidades sociales, etc.

Todos estos elementos se ponen en juego en un curso virtual. Solamente atendiendo cada uno de ellos el aprendizaje mediado por computadora podrá desarrollarse de mejor forma.

Son cuatro los elementos que según García Aretio (2006) distinguen la educación presencial de la virtual: el tipo de alumnos, el docente, los soportes de los contenidos, las vías de comunicación  y la infraestructura organizativa y de gestión, veamos.

1. El tipo de alumno

¿Cuál es el perfil deseable del estudiante debe tener para enfrentarse a la modalidad de la educación virtual?  Según García (2006, p. 151), las modalidades de enseñanza a distancia se enfocan a la atención de una población adulta.

Se caracterizan por contar con las habilidades necesarias para enfrentar este tipo de educación que requiere, sin lugar a dudas, de disciplina, de autonomía, de responsabilidad y, sobre todo, de que el estudiante tenga interés en su propio aprendizaje.

Pero este tipo de población adulta tiene a su vez muchas otras responsabilidades como pueden ser una familia que atender, un trabajo que implica cumplir cierto horario, desplazamientos físicos a lo largo del día.

Por lo que requiere de un diseño de curso flexible, tanto en entrega de actividades como en la posibilidad de ir a su propio ritmo de estudio, de tal manera que dos estudiantes puedan terminar el mismo curso en tiempos diferentes.

 

2. El docente

El papel del docente en la educación virtual es de suma importancia. No se trata de que replique los mismos mecanismos que utiliza en un aprendizaje presencial. El profesor de un curso virtual debe entender los requerimientos, las dinámicas de este tipo de educación. Para ello, necesita organizar su trabajo de forma cuidadosa y anticipada, analizando los formatos apropiados para fomentar el estudio independiente.

Asimismo, el docente debe dar seguimiento a la comunidad de alumnos para propiciar una interacción social y una recuperación y aplicación de los saberes. Por ello, Garrison y Anderson (2010) definen la presencia docente en el aprendizaje virtual como el responsable del

“diseño, la facilitación y orientación de los procesos cognitivo y social con el objetivo de tener resultados educativos significativos desde el punto de vista personal y docente”.

Así, el docente es la entidad encargada de articular los diversos elementos que constituyen un curso virtual. Él es el responsable del diseño y organización de las actividades de aprendizaje, de su extensión; los tiempos de duración; la forma en que se evaluarán; los medios tecnológicos que se utilizarán para las actividades.

Por último, el docente debe estar en constante actualización en el ámbito de la tecnología, la cual sigue desarrollándose, y con ello surgen nuevos diseños de  entornos de aprendizaje.

 

3. Los soportes de los contenidos, las vías de comunicación

La educación a distancia mediada por computadoras ha resultado una opción viable para la oferta educativa debido a los rasgos que caracterizan a la Web 2.0, tales como soportes que admiten gráficos, videos, textos, audio; posibilidad de  editar información; viabilidad de interactuar uno a uno y uno con varios. Todas ellas herramientas que permiten alternar diversos métodos de enseñanza, al incrementar las vías de comunicación entre los participantes.

Así, las tecnologías de información y comunicación (TIC) posibilitaron, en el campo de la educación, el diseño de ambientes de aprendizaje que privilegian las habilidades sociales de comunicación e interacción (diversos tipos de canales comunicativos, diferentes tipos de materiales, posibilidad de presentar la información relacionándola con otros saberes mediante la utilización de hipervínculos, etc.), pero también enfrentaron al docente a nuevos retos de diseño de aprendizaje colaborativo mediado por tecnología.

Según Garrison lo que ofrece la enseñanza mediada por la computadora son

“mejores vías para procesar, dar sentido y recrear la información, así como la “capacidad para promover la comunicación y el desarrollo del pensamiento y construir así significado y conocimiento” (2010, pp. 20-23).

 

4. La infraestructura organizativa y de gestión

Para que la educación mediada por computadora pueda ser en realidad una opción de calidad se requiere de la infraestructura necesaria, la cual comprende los equipos tecnológicos, contar con una red que soporte gran cantidad de usuarios, personal que se encargue de las cuestiones administrativas y equipos de trabajo interdisciplinario para realizar el diseño de cursos, la creación de contenidos, elaboración de material didáctico, por mencionar sólo algunos elementos necesarios. Ello representa un reto para las universidades.

 

Conclusiones

Por ende, el docente tiene que formarse realmente en una visión de educación virtual, ello le permitirá explotar de mejor forma las herramientas tecnológicas privilegiando la interacción con los estudiantes, y comunicándose por las distintas vías con el alumnado.

Sin embargo, es necesario, que el docente cuente con un equipo que administre y gestione el curso, para que él pueda dedicarse a dar seguimiento a los estudiantes. Así, nuestras universidades deben contar con los implementos necesarios y actuales que sostengan el acceso y el uso de la tecnología digital.

 

Referencias

  • Correa, 2004; García Aretio, 2000; Lima, 2003 y Silvio, 2006)  Evaluación  (buscar)
  • Díaz-Barriga, F. y Hernández, G. (2002). “La motivación escolar y sus efectos en el aprendizaje”, en Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. México: Mc. Graw Hill, pp. 63-97.
  • García Aretio (2006) L. La educación a distancia. De la teoría a la práctica. España: Ariel.
  • Garrison, D.R. y Anderson, T. 2010. El e-learning en el siglo XXI: Investigación y práctica. Barcelona: Octaedro.
  • Rodríguez, M. (2010). El perfil de los estudiantes a distancia en la educación superior de Puerto Rico. Aspectos psicosociológicos, académicos, éticos y legales. San Juan de Puerto Rico: CEDESP. Acceso: 28/02/2017
  • Recuperado de: http://www2.pr.gov/agencias/cepr/ inicio/publicaciones/
  • Publicaciones/El%20perfil%20de%20los%20estudiantesPR.pdf.
  • Rodríguez, Q. E. N., Moriel, T. M. H. y García, B. M. I. (2012). El perfil demográfico del alumno de la modalidad en línea de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Recuperado de: http://www.fca.uach. mx/apcam/2014/04/05/Ponencia%20168-UACH.pdf.
  • Taylor, J. C. (2001). Quinta generación la educación a distancia. e-Journal de instrucción ciencia y tecnología (e-definitivamente), 4-1, 1-14.